Una visión global no es solo un medio de comunicación, sino también una herramienta para conversaciones, debates y orientación común.
Cuando los equipos vuelven a ella una y otra vez, poco a poco se va creando un entendimiento común sobre la estrategia, los cambios o los servicios complejos.
De este modo, la imagen no es solo una ilustración, sino que se convierte en una parte integral de la comunicación dentro de la empresa.