KRONE está reestructurando por completo su enfoque de ventas y posventa. Además de su negocio principal consolidado en la ingeniería mecánica, los servicios digitales están cobrando cada vez más importancia. Acompañan a los clientes a lo largo de todo el ciclo de vida, desde el primer contacto hasta el funcionamiento continuo de la máquina.
Este desarrollo es complejo, ya que confluyen diferentes niveles: productos físicos, funciones adicionales basadas en software, servicios y puntos de contacto digitales. Al mismo tiempo, KRONE se caracteriza por su fuerte tradición, su cercanía personal y una fidelidad a la marca que ha crecido a lo largo de generaciones. El cambio no debía ocultar esta identidad, sino continuar con ella de forma coherente.
El reto principal consistía en comunicar claramente este enfoque integral, tanto a nivel interno como externo. Era necesario dejar claro cómo interactúan las ventas y el servicio posventa, los canales analógicos y digitales, sin perder de vista la esencia de la marca.