KRONE es uno de los principales fabricantes de maquinaria agrícola y desarrolla soluciones para la agricultura moderna, desde segadoras hasta complejos sistemas de cosecha. Para satisfacer las necesidades futuras, era necesario reestructurar la producción: pasar de procesos rígidos a procesos más flexibles y claramente definidos.
El reto consistía en presentar esta nueva lógica de producción de forma comprensible, con procesos, funciones y flujos de materiales claros, y comunicar a todos los empleados cómo interactuarán las áreas en el futuro. Al mismo tiempo, debía quedar claro cómo la reestructuración reforzará la eficiencia, la calidad y la colaboración en la planta.