El «Big Picture» se desarrolló en poco tiempo y sirvió inmediatamente como base de trabajo en un taller con directivos. El objetivo era transmitir de forma clara las nuevas directrices de liderazgo y crear una base común para el liderazgo en la empresa.
En el taller, los directivos utilizaron el «Big Picture» como herramienta de debate y orientación. La representación visual ayudó a comprender rápidamente el contenido de las directrices de liderazgo, a debatirlo conjuntamente y a contextualizarlo. Así surgió un entendimiento común sobre lo que significa concretamente un buen liderazgo en la empresa y cómo se pueden aplicar las directrices en el día a día.
Desde entonces, el Big Picture ayuda a los directivos a transmitir continuamente los contenidos en la empresa. De este modo, las directrices de liderazgo no se quedan en algo abstracto, sino que se abordan en el intercambio diario con los empleados y se ponen en práctica en el trabajo en equipo.
La imagen también surte efecto en las obras. Como punto de referencia visible, ayuda a los empleados de diferentes oficios a comprender los principios básicos del liderazgo. De este modo, se crea una orientación común en el día a día laboral.
Así, las directrices de liderazgo contribuyen hoy en día en toda la empresa a una colaboración más clara, a una mayor seguridad en las obras y a unos procesos más eficientes, y ofrecen a los empleados una base comprensible sobre cómo se vive el liderazgo en Mainka.