Welthungerhilfe trabaja en todo el mundo en contextos complejos y volátiles. Al mismo tiempo, aumentan las exigencias en materia de transparencia, cumplimiento normativo, rapidez y rendición de cuentas. Sin embargo, los procesos internos y las estructuras informáticas se basaban en parte en el papel, no estaban interconectados de forma continua o estaban técnicamente obsoletos. La introducción manual de datos, los sistemas paralelos y los procesos burocráticos consumían recursos que en realidad se necesitaban para los proyectos sobre el terreno.
La expiración del soporte de SAP supuso una presión adicional para actuar. Por ello, Welthungerhilfe agrupó la reorientación organizativa y técnica en el proyecto de transformación ZAMI (instrumento central de administración y gestión). La necesaria transición a SAP S/4HANA afectaba a áreas centrales como las compras, las finanzas y la gestión de donantes, es decir, a casi todas las sedes y empleados.
El reto consistía en comunicar este profundo cambio no como un proyecto informático aislado, sino como una reorientación estratégica: alejarse de la carga administrativa y avanzar hacia procesos claramente estructurados, digitalizados y más eficientes.